El CBD, conocido formalmente como cannabidiol, es un cannabinoide esencial producido naturalmente en las flores, hojas y tallos de la planta del cáñamo. El CBD es el segundo cannabinoide más abundante, aunque históricamente ha quedado relegado en favor de otros compuestos psicoactivos más famosos. Ahora, cada vez más científicos y fabricantes están descubriendo los beneficios que el CBD puede ofrecer a nuestra salud y bienestar. Su potencial es ilimitado. A medida que más consumidores se informan sobre productos CBD, muchos se preguntan: ¿Qué es el aceite de CBD?

Cómo se fabrica el aceite de CBD

Los aceites de CBD comienzan como cáñamo cultivado orgánicamente en la UE, siempre producido con el consumidor final en mente. Una vez las plantas maduran, están listas para ser cosechadas y procesadas. Luego, los terpenos, que son compuestos aromáticos y terapéuticos, se conservan en las flores gracias a un proceso exclusivo de destilación al vapor, seguido de la extracción del CBD con CO₂. Este proceso resulta en aceites purificados que intencionadamente mantienen el conjunto de cannabinoides y todo el espectro de terpenos de las plantas originales.

Puro frente a crudo

Los aceites de CBD se pueden dividir en dos grandes categorías: crudos y purificados. Los aceites crudos se extraen y mezclan con un aceite vegetal pero no se someten a ningún otro proceso. Este método obtiene aceites poco uniformes, que presentan un color verde oscuro y varían sustancialmente en cuanto a concentraciones.

Diferencias entre puro y frente

Puro:

  • Extraído y filtrado para eliminar lípidos, clorofila y sustancias químicas no deseadas.
  • Olor natural y consistencia completamente líquida.
  • Color claro.
  • Solo contiene los ingredientes que realmente importan.

Crudo:

  • Extraído y mezclado con un aceite vegetal sin ningún proceso añadido. Esto proporciona diferentes tipos de aceites.
  • La calidad de la concentración del aceite varía.
  • Color oscuro.
  • Los aceites no siempre están descarboxilados.

Las ventajas del aceite de CBD

Aunque la estandarización legislativa ha ralentizado la popularización del CBD como suplemento terapéutico, la investigación científica y las experiencias de los consumidores han desvelado una gran cantidad de ventajas potenciales para la salud. Conocido habitualmente por sus propiedades ansiolíticas, el CBD no produce ninguno de los efectos psicológicos negativos asociados a los cannabinoides psicoactivos.

¡La única forma de comprobar si el aceite de CBD funciona para ti es probarlo tú mismo! Adquirir este producto es una pequeña inversión con gran potencial de rentabilidad. ¿Y lo mejor de todo? Sin efectos secundarios no deseados.