Aceite de cannabis: lo que necesitas saber

Aceite de cannabis: lo que necesitas saber

El aceite de cannabis se deriva exclusivamente de la marihuana, un tipo de cannabis conocido por sus efectos psicotrópicos. Sin embargo, es habitual que el aceite de cannabis se confunda con el aceite de CBD, y viceversa. Para descubrir lo que necesitas saber sobre el aceite de cannabis, sigue leyendo.

¿Qué es el aceite de cannabis?

El aceite de cannabis es un tipo de concentrado que contiene niveles significativos de THC. Aunque también puede contener otros cannabinoides y terpenos, el principal atractivo del aceite de cannabis es su efecto psicotrópico.

Para entender de dónde procede el aceite de cannabis, es útil explicar brevemente la clasificación del género Cannabis sativa. La mayoría de la gente habla del cannabis como un término amplio que se aplica a todas las especies de la planta. Sin embargo, hay muchos subtipos de Cannabis sativa que difieren no solo en su apariencia, sino también en su estructura química.

La diferencia entre el cáñamo y la marihuana

El cáñamo, por ejemplo, es una variante de C. sativa criada selectivamente y pobre en THC, lo que la convierte en la candidata ideal para los aceites de CBD. La marihuana, por otra parte, se refiere a las variedades de C. sativa criadas principalmente por su abundancia de THC. El tetrahidrocannabinol (THC) es el cannabinoide psicotrópico conocido por producir un subidón cuando se fuma, se vaporiza o se ingiere de alguna otra manera.

Los aceites de cannabis provienen exclusivamente de la marihuana, no del cáñamo, y por lo tanto tienen un efecto muy diferente en el cuerpo humano. En lugar de trabajar junto con tu sistema endocannabinoide para promover el equilibrio, los aceites de cannabis se unen directamente a los receptores en el cerebro, causando una serie de cambios psicológicos temporales.

Cómo funciona el aceite de cannabis

Como hemos destacado, el factor determinante del aceite de marihuana es su alta concentración de THC. Al igual que otros cannabinoides, el THC influye en el cuerpo a través de receptores conectados al sistema endocannabinoide (SEC), con una particular afinidad por los receptores CB1.

Los receptores CB1 están más concentrados en el cerebro, la médula espinal y ciertas regiones del aparato digestivo. En lugar de activar suavemente los receptores en estos lugares, el THC los sobrecarga, lo que lleva a:

• Tiempo de reacción más lento
• Euforia
• Aumento del apetito
• Deterioro de la coordinación
• Deterioro de la memoria
• Estado mental alterado

El efecto del THC ha hecho de la marihuana una de las sustancias ilícitas más consumidas en el mundo. Pero, como puedes ver, el potencial de los efectos adversos hace que el THC sea en gran medida inadecuado como suplemento diario para el bienestar.

¿Cómo se hace el aceite de cannabis?

El proceso de producción del aceite de cannabis es bastante similar al del aceite de CBD. Ambos implican la extracción de los cannabinoides de la materia prima vegetal, antes de añadir los ingredientes activos a un aceite portador.

Sin embargo, en el caso del aceite de marihuana, se presta menos atención durante la extracción porque no hay necesidad de eliminar compuestos concretos. La falta de precisión requerida permite el uso de técnicas menos complejas, como la extracción con butano o con aceite de oliva. No hay necesidad de controlar la concentración de THC, ni existe un interés real en la concentración de otros cannabinoides.

¿Por qué el aceite de cannabis es negro?

El aceite de cannabis normalmente es negro, con una consistencia mucho más espesa en comparación con el aceite de CBD de grado dorado. La diferencia se debe al uso de métodos de extracción de inferior calidad y a la abundancia de compuestos sobrantes que quedan como resultado. Es cierto que en el aceite de marihuana puede haber pequeñas concentraciones de CBD, pero también puede haber compuestos innecesarios como la clorofila y ceras naturales.

Aceite de cannabis, aceite de THC y aceite de hierba: ¿qué significan los nombres?

Hasta ahora hemos usado exclusivamente los términos "aceite de cannabis" o "aceite de marihuana" para describir los aceites ricos en THC, pero es posible que también te hayas encontrado con los términos "aceite de THC" o "aceite de hierba" navegando por internet.

Los cuatro nombres se refieren a lo mismo: aceites enfocados principalmente en el THC. El aceite de THC, como su nombre indica, aprovecha el tetrahidrocannabinol, y el aceite de hierba (hierba es un término coloquial para la marihuana) también incluye este cannabinoide.

La única diferencia discernible entre el aceite de cannabis, el aceite de THC y el aceite de marihuana son sus nombres. Dicho esto, dependiendo de la variedad de marihuana utilizada y del proceso de producción, el extracto final de cualquiera de estos productos puede contener niveles variables de una gama de cannabinoides, terpenos y flavonoides, ya que no hay ningún estándar en el sector.

Independientemente de cómo lo llames, cualquier aceite que contenga más del umbral legal de 0,2% de THC (para Europa) no está permitido. Ese umbral es ligeramente más alto en los EE.UU. (0,3%), pero el resultado sigue siendo el mismo: el cannabis, el THC y los aceites de marihuana no son legales en la mayor parte del mundo moderno. Sin duda, hay lugares donde la marihuana recreativa y medicinal está permitida, pero estos escenarios no son la norma.

El problema con los aceites de cannabis es, por supuesto, la presencia de altos niveles de THC. El cannabinoide está prohibido según tres tratados principales: la Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes, el Convenio de 1971 sobre Sustancias Psicotrópicas y la Convención de 1988 contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas. El aislamiento y la extracción de THC del cannabis se persigue fuertemente en algunas regiones, y aconsejamos que no se consuma ni se compre aceite de cannabis salvo que se sepa, explícitamente, que está permitido en el lugar donde se vive.

¿Son el aceite de cannabis y el aceite de CBD lo mismo?

Aunque el aceite de cannabis y el aceite de CBD se derivan de la misma especie de planta, la diferencia en la estructura química cambia radicalmente el resultado final. Para facilitar la comprensión de cuánto difieren estos aceites, hemos resaltado sus atributos clave a continuación.

Aceite de cannabis

• Extraído de la marihuana
• Produce un efecto psicoactivo
• Altos niveles de THC
• Generalmente negro, con una consistencia más espesa
• Sobrecarga el SEC
• Contiene un amplio espectro de cannabinoides y terpenos

Aceite de CBD

• Extraído del cáñamo industrial
• Contiene menos del 0,2% de THC
• Apoya el bienestar
• Sin colocón ni efectos secundarios psicotrópicos
• Trabaja junto al SEC
• El aceite de CBD de buena calidad será dorado
• Puede ser de espectro completo, de amplio espectro o aislado

Aceite de cannabis: conclusiones

Por desgracia, las posibles ventajas del aceite de cannabis no compensan su falta de idoneidad para muchos consumidores. En cambio, el aceite de CBD es mucho más versátil y apropiado para el consumidor medio, ofreciendo un mayor bienestar sin provocar un subidón. En Cibdol, todos nuestros aceites de CBD se analizan independientemente para asegurar que son legales, seguros y efectivos. Mediante el uso de la extracción con CO₂, purificación y destilación altamente sofisticadas, nuestros aceites de CBD están libres de niveles adversos de THC mientras que conservan todos los beneficios de un extracto de espectro completo (es decir, el "efecto séquito").

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