Other plants containing cannabinoids

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Los cannabinoides no son exclusivos del cannabis

Los cannabinoides de las plantas se denominan fitocannabinoides, mientras que los endocannabinoides son los cannabinoides producidos de forma natural por los animales y el ser humano. Los cannabinoides artificiales se llaman cannabinoides sintéticos. Piensa en la palabra "cannabinoide" como el término general para designar a un grupo de compuestos químicos que pueden descomponerse en pequeñas categorías en función de dónde se originen.

Lo que nos interesa en este artículo son los fitocannabinoides, ya que se encuentran en numerosas variedades de plantas, muchas de las cuales son muy conocidas. La siguiente lista es solo un breve resumen de algunas de las plantas que contienen cannabinoides: equinácea, Acmella oleracea, siempreviva, hepáticas y la planta de té (que no debe confundirse con el árbol de té).

Los rasgos que comparten todas estas plantas no solo indican su potencial en la medicina tradicional, sino también su gama de aplicaciones en la era moderna. Pero esto nos hace plantearnos una pregunta: si los cannabinoides se encuentran en el cannabis y en otras plantas comunes, ¿por qué tratamos de forma distinta a la marihuana?

Para entender mejor cómo se han utilizado cada una de estas plantas a lo largo de la historia como parte de la medicina tradicional, debemos analizar sus orígenes, usos y posibles efectos secundarios.

Equinácea (Echinacea)

image of coneflower

Puede que te sorprenda saber que la equinácea es la primera de la lista de plantas que contienen fitocannabinoides. Al fin y el cabo, es muy probable que tengas una en casa. Se cultivan tanto en interior como al aire libre con fines ornamentales, por sus pétalos de un intenso color rosa. Muy corrientes en el hogar y de bonito aspecto, las equináceas se dividen en dos especies principales: Echinacea angustifolia (de hojas estrechas) y Echinacea purpurea (de color morado). Ambas son muy abundantes, aunque la primera es originaria de América del Norte y, como tal, probablemente sea más reconocible a simple vista.

La equinácea tiene otros usos aparte de ser una planta llamativa. Debido a sus fitocannabinoides, se ha utilizado tradicionalmente para reducir la inflamación de heridas, quemaduras y picaduras de insectos. Sus raíces también se pueden masticar para combatir el dolor de muelas y las infecciones de garganta. Pero tiene algunos efectos secundarios, como trastornos digestivos, erupciones y episodios de asma.

Electric daisy (Acmella oleracea)

image of Acmella oleracea

Los brasileños se refieren a la Acmella oleracea como "jambú", aunque en el resto del mundo se la conoce más como planta de los dientes. El cuerpo principal de esta flor está en realidad formado por cientos de flores pequeñas agrupadas. La planta de los dientes se hizo famosa por el interesante efecto que produce cuando se mastican sus flores. Las personas más audaces experimentan una fuerte sensación de entumecimiento. Con una duración de 10-15 minutos, los herbolarios no tardaron mucho en darse cuenta de que la Acmella oleracea es perfecta para combatir el dolor de muelas. Al fin y al cabo, muchos de nosotros preferiríamos masticar una flor a que nos claven una aguja en la encía.

A pesar de la bochornosa producción de saliva que produce su efecto entumecedor, la Acmella oleracea parece tener muy pocos efectos secundarios. No queremos alentar a nadie a consumir esta planta cruda, a pesar de la diversión que puede provocar, ya que la sensación puede ser muy desagradable e incómoda. El jugo de las hojas, que también tiene un efecto analgésico, se utiliza como extracto en varias recetas de la cocina tradicional brasileña.

Siempreviva (Helichrysum)

image iof Helichrysum

Muy poca gente conoce la siempreviva, principalmente porque el género Helichrysum abarca más de 600 especies de plantas. Perteneciente a la familia del girasol, el aspecto de todas las Helichrysum es muy similar, a pesar de que crecen en entornos distintos de todo el mundo. Sus hojas son entre alargadas y lanceoladas, y sus flores se parecen a un clavel en flor. Los colores van desde el morado intenso y el rojo a unas fuertes tonalidades rosas y amarillas.

Aunque principalmente se utiliza como planta ornamental, la siempreviva también se cultiva por su aroma. Una mezcla de azúcar quemado y jamón no suena como el perfume ideal, pero cuando se combina con otras fragancias, el aceite aromático de la siempreviva es muy popular.

Hepática (Radula marginata)

Originaria de Nueva Zelanda, la hepática ocupa un lugar especial en el corazón de los maoríes. El pueblo maorí cree que si un objeto, historia o recuerdo es muy apreciado, se convierte en "taonga". Taonga es el equivalente polinesio al tesoro nacional de los occidentales, como las joyas de la corona de la reina. Para los maoríes, la hepática pertenece a la categoría de taonga, lo que supone un dilema muy interesante para el gobierno neozelandés.

El motivo es que la hepática comparte algunas similitudes con el cannabis. Los cannabinoides de la hepática, principalmente un compuesto químico llamado perrottetinene, inducen un efecto parecido al del THC de la marihuana. Aunque el resultado es mucho más leve, genera cierta inquietud entre los órganos gubernamentales.

De momento, la posesión y el cultivo de hepática son legales. El proyecto de investigación Plant & Food, patrocinado por Nueva Zelanda, ha recibido varias becas para estudiar más a fondo esta fascinante planta. Aunque existen pruebas anecdóticas de sus efectos, los resultados difieren enormemente, razón por la que se busca entender sus propiedades a nivel científico.

Planta de té (Camellia sinensis)

image of Camellia sinensis

Es muy probable que mientras lees este artículo estés tomando una taza de té o café. Las bebidas calientes con cafeína están consideradas por muchos como la piedra angular de la civilización moderna. Pero, irónicamente, beber té no es exclusivo del mundo occidental. Los países asiáticos han cultivado Camellia sinensis durante siglos. Diversas variedades de la planta de té se utilizan para producir té negro, verde, amarillo y blanco.

Los antiguos chinos creían que todos ellos tienen beneficios para la salud, y los apreciaban por este motivo. La medicina moderna aún no ha obtenido resultados concluyentes de estudios realizados con la planta de té, pero está respaldada por más de 3.000 años de pruebas anecdóticas.

Cannabis

image of CBD and cannabis plant

Por último, pero no por ello menos importante. Aunque varias de las plantas anteriores tienen unos fitocannabinoides específicos en su estructura genética, el cannabis tiene la colección más abundante de cannabinoides de todas las plantas. A pesar de los efectos secundarios causados por estas plantas domésticas, la que tiene un menor impacto sobre la salud es precisamente la más estigmatizada.

A nivel mundial, el cannabis se ha enfrentado a una complicada y extensa batalla legal, que ahora está ganando poco a poco. Varios países han legalizado esta planta con fines medicinales, tras reconocer los efectos beneficiosos que tienen algunos cannabinoides para diversos trastornos de la salud. Al igual que el ejemplo de Nueva Zelanda, donde se está estudiando la hepática en lugar de prohibirse, se espera que ocurra lo mismo con el cannabis. Con estudios en mayor profundidad, podremos seguir demostrando sus propiedades medicinales y ver más allá de la reputación que ha adquirido equivocadamente.

En cualquier caso, la larga historia de consumo de plantas con cannabinoides como remedios tradicionales, demuestra que tiene que existir algún fundamento en sus propiedades.

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