Estrés: ¿Qué síntomas produce y cómo se puede controlar?

El estrés es una parte inevitable (aunque necesaria) de la vida. Pero, solo porque nuestro cuerpo disponga de herramientas para enfrentarse al estrés, no significa que debamos aceptar los efectos que causa a largo plazo. Sigue leyendo para descubrir todo lo que hay que saber del estrés, sus efectos sobre el cuerpo, y las formas de prevenirlo.

¿Qué es el estrés?

Estrés es un término muy amplio que utilizamos para describir la reacción de nuestro cuerpo ante la presión o tensión. Esta reacción innata de lucha o huida está prefijada en nuestro ADN; sin ella, nuestros antepasados prehistóricos no hubieran sobrevivido ni un día.

Aunque ya no existe la amenaza de los tigres dientes de sable y otros depredadores, ha sido sustituida por una conectividad constante, un horario laboral más extenso, pandemias mundiales, etc. Sin embargo, es importante darse cuenta de que todos nos sentimos estresados en algún momento de nuestras vidas, y que, en la mayoría de los casos, esa sensación es temporal.

Tanto si se utilizan soluciones naturales como si se practican técnicas para reducirlo, la buena noticia es que el estrés y sus síntomas son bastante manejables.

¿Qué causa el estrés?

El estrés puede manifestarse física y mentalmente. Las causas del estrés son distintas para cada persona, pero existen varias situaciones habituales que lo provocan, como por ejemplo:

• Hacer malabarismos para cumplir con las obligaciones financieras
• Tener dificultades para cumplir los plazos del trabajo
• Preocuparse por la salud de amigos, familiares o la tuya propia
• Las responsabilidades como padres
• Rasgos de la personalidad (las personas introvertidas y extrovertidas encuentran diferentes situaciones estresantes)

En lo que respecta al origen del estrés, no existe una causa única. Es posible que una situación que no te estresaba antes, lo haga ahora si no la puedes solucionar. Y por otro lado, un problema que sabes que te va a producir estrés, podría acabar siendo más fácil de resolver de lo que esperabas. La clave, y el primer paso de la gestión del estrés, es identificar sus causas.

¿Cuáles son los acontecimientos más estresantes de la vida?

La causa del estrés a menudo adopta la forma de un acontecimiento inevitable como los que se mencionan a continuación. Desafortunadamente, la mayoría de las personas (o todas) experimentamos una o más de estas situaciones estresantes:

• Divorcio o ruptura de una relación
• Muerte de un cónyuge o familiar
• Enfermedad o trastorno médico grave

Estos acontecimientos causan un gran estrés emocional, lo que provoca numerosos síntomas cognitivos y conductuales. Para combatir estos síntomas, primero debemos entender cómo afecta el estrés a nuestro cuerpo.

¿Cómo afecta el estrés al cuerpo?

Nuestro cuerpo dispone de herramientas y sistemas para enfrentarse al estrés a corto plazo, y los casos leves nos ayudan a concentrarnos aumentando el ritmo cardíaco y mejorando el tiempo de reacción. Esta es la forma en que nuestro cuerpo se protege a sí mismo de situaciones estresantes, pero es solo una solución temporal.

Los distintos sistemas biológicos no están diseñados para prolongar la respuesta al estrés, por lo que, si la situación persiste, podrían empezar a resentirse otras áreas de nuestra salud física y mental; que es cuando empiezan a aparecer los síntomas.

¿Qué síntomas produce el estrés?

La mayoría de los síntomas relacionados con el estrés están incluidos en una de las siguientes categorías:

• Síntomas emocionales
• Síntomas físicos
• Síntomas cognitivos
• Síntomas conductuales

Los síntomas difieren de una persona a otra en función de la gravedad del estrés, la duración, y la disposición genética. También es posible experimentar un solo síntoma o varios de forma simultánea; razón por la cual el estrés es una reacción compleja y difícil de tratar.

Efectos del estrés sobre la salud física

Lamentablemente, los casos de estrés prolongado merman las defensas físicas de nuestro cuerpo, lo que produce síntomas debilitantes como:

• Baja energía
• Dolores, molestias o malestar estomacal
• Temblores
• Dolores de cabeza
• Sistema inmunológico comprometido
• Insomnio

Efectos del estrés sobre la salud mental

Cuando el estrés persiste, tiene unas consecuencias parecidas sobre la salud mental que afectan a las emociones, al pensamiento racional, etc. Los síntomas psicológicos más habituales del estrés son:

• Dificultad para relajarse
• Problemas de concentración
• Baja autoestima
• Mala capacidad para tomar decisiones
• Cambios en el apetito
• Adicción
• Comportamiento nervioso

¿Qué es el cortisol?

El cortisol es una hormona natural que desempeña un papel fundamental en la respuesta del cuerpo al estrés. Aunque es más conocido por reforzar la reacción de lucha o huida, el cortisol también participa en la regulación de la inflamación, la presión arterial, el ciclo de sueño-vigilia, etc. De hecho, es una de las hormonas más importantes de nuestro cuerpo.

El control del cortisol depende de dos partes del organismo: el hipotálamo y la glándula pituitaria. Ambas están situadas en el cerebro, y controlan el nivel de cortisol en la sangre antes de ordenar a la glándula suprarrenal que aumente o disminuya su concentración en consecuencia. Cuando el cortisol viaja por el cuerpo, interactúa con los receptores de cortisol, alterando las funciones corporales.

La mayor parte del tiempo, este proceso tiene lugar sin que nos demos cuenta, pero si el nivel de cortisol disminuye o aumenta demasiado, influirá en gran medida sobre cómo pensamos y nos sentimos.

¿Cómo afecta el cortisol al cuerpo?

La estrecha relación entre el cortisol y la respuesta al estrés es importante. A corto plazo, esta hormona:

• Potencia los niveles de energía
• Reduce la inflamación
• Controla la presión arterial
• Mejora la agudeza mental

El cortisol también inhibe temporalmente funciones no esenciales (como la reproductiva o digestiva), para que el cuerpo pueda centrarse solamente en la situación en cuestión. En el caso de nuestros antepasados prehistóricos, esto significaba desviar toda la energía disponible del aparato digestivo y utilizarla para correr más rápido que los depredadores.

El vínculo entre el estrés y el cortisol

Aunque en la era moderna no necesitamos correr tanto, el principio sigue siendo el mismo. El cortisol desvía la atención a los sistemas que lo necesitan, en función del factor estresante. Sin embargo, esta respuesta innata solo está diseñada como solución temporal. Como te puedes imaginar, no sobreviviríamos mucho tiempo si nuestro aparato digestivo permaneciera inactivo.

La alteración prolongada de los niveles de cortisol debido al estrés crónico puede derivar en varios trastornos debilitantes de la salud, como dolores de cabeza, enfermedades cardíacas, problemas para dormir, y aumento de peso. También pueden darse circunstancias en las que el nivel de cortisol permanezca demasiado alto o demasiado bajo, lo que conduciría a otros problemas de salud.

• Un nivel bajo de cortisol puede producir un cansancio constante, además de presión arterial baja, falta de apetito y oscurecimiento de la piel.

• Un nivel de cortisol demasiado alto puede provocar aumento de peso en la cara, el pecho y el abdomen, junto con debilidad muscular y, en algunos casos, diabetes.

¿Es lo mismo estrés que ansiedad?

El estrés y la ansiedad se confunden a menudo, pero, a pesar de tener síntomas comunes, son distintos.

• El estrés suele durar poco, y es una respuesta a una situación o amenaza específicas.
• La ansiedad generalmente dura mucho más tiempo, y a veces es imposible identificar su causa.

La forma más sencilla de distinguir ambos fenómenos es pensar en el estrés como una reacción ante una amenaza (física o mental), y en la ansiedad como una reacción al estrés. Ambos producen síntomas parecidos (aceleración de la frecuencia cardíaca y la respiración, y diarrea o estreñimiento), pero, en el lado positivo, los tratamientos y las técnicas de reducción del estrés también ayudan con la ansiedad, por lo que son muy importantes para el bienestar mental.

Gestión del estrés: formas de prevenirlo y reducirlo

No hay manera de escapar al estrés y sus efectos, pero hay muchas formas de gestionarlo y reducirlo. La clave está en encontrar un enfoque que no solo sea más conveniente, sino que también se adapte a tu estilo de vida y necesidades.

Cómo identificar las causas del estrés

Definir lo que resulta estresante es más fácil en teoría que en la práctica. Si tienes dificultades para reconocer el estrés, prueba a llevar un diario. Úsalo para anotar lo que crees que te está causando estrés, cómo te sientes, cómo reaccionas, y qué haces para sentirte mejor.

Documentar el estrés ayuda a identificar patrones y a señalar su origen, aunque no tiene que ser solamente en forma de diario. Conectar con otras personas y hablar del tema es una manera excelente de enfrentarse al estrés y de aprender a lidiar con situaciones estresantes.

Ejercicio y una dieta equilibrada

Los beneficios del ejercicio y de una dieta equilibrada ya no sorprenden a nadie, pero la mejor manera de combatir el estrés es asegurándote de que tu cuerpo esté en una forma inmejorable. Esto no significa ser capaz de correr un kilómetro en 6 minutos, o no consumir nunca alimentos grasos; se trata de encontrar el equilibrio. Al fin y al cabo, los dulces suelen ser ideales para combatir el efecto del estrés a corto plazo y hacer que nos sintamos mejor.

Nunca subestimes la importancia de hacer ejercicio, aunque solo sea un paseo rápido. Levantarte y moverte ayuda a despejar la mente, llena tus pulmones de aire fresco, y te ofrece tiempo para procesar los acontecimientos o situaciones que te producen estrés; no depende tanto de la intensidad del ejercicio como del acto en sí.

Mindfulness

La conciencia plena o "mindfulness" es una técnica de meditación que se utiliza para combatir los efectos emocionales y cognitivos del estrés. Pero lo que la hace verdaderamente útil es su simplicidad, ya que se puede practicar en cualquier momento y lugar.

Tanto si dispones de cinco minutos libres como de cinco horas, el mindfulness consiste en realizar técnicas de respiración y visualización, y actividades meditativas (yoga, etc.). Tomarse el tiempo necesario para evaluar los sentimientos y concentrarse en el momento presente, puede ayudar a reducir el estrés.

Suplementos

No hay atajos para el manejo del estrés, pero algunas sustancias ayudan al cuerpo a gestionar sus efectos fisiológicos. Las vitaminas y los minerales de los alimentos y suplementos ayudan a reponer las reservas agotadas, lo que a su vez aporta la energía necesaria para practicar otras técnicas de reducción del estrés, o para disfrutar de una buena noche de descanso.

También existen suplementos que supuestamente influyen directamente sobre los efectos cognitivos y emocionales del estrés. La mejor opción para cada persona dependerá de su estilo de vida, dieta y rutina de salud, pero no hay que olvidar el carácter beneficioso de los suplementos, como los de CBD.

¿Qué es el CBD?

El CBD derivado del cáñamo es un compuesto no tóxico que ejerce una influencia muy variada. Una vez aislado, los fabricantes añaden este cannabinoide a aceites, cápsulas, cremas de belleza, etc., para crear gamas enteras de productos de bienestar.

Gracias a su exclusiva interacción con nuestro sistema endocannabinoide (una red reguladora con receptores por todo el cuerpo), el CBD ofrece el potencial de influir en diversas funciones físicas, emocionales y cognitivas, prácticamente de la misma forma en que el estrés afecta a varios sistemas biológicos.

El estrés es una reacción humana compleja que requiere de un enfoque multifacético. El CBD parece trabajar sin problemas con el cuerpo y con diversas técnicas reductoras del estrés, para potenciar nuestro bienestar cuando más lo necesitamos

Aceite de CBD para el estrés: ¿qué efecto produce?

El estrés causa una gran variedad de síntomas físicos y emocionales que difieren en cuanto a su gravedad y duración. Hasta ahora, los estudios que respaldan el consumo de aceite de CBD para combatir el estrés parecen prometedores. Este compuesto podría influir en nuestros sistemas de recompensa y placer a través de los receptores del cerebro, y los investigadores están muy esperanzados con las respuestas positivas que han obtenido hasta el momento.

La investigación preclínica indica que existe un vínculo beneficioso entre el CBD y varios trastornos de estrés y ansiedad. También hay que tener en cuenta el efecto terciario de este compuesto sobre funciones como el sueño o el estado de ánimo, ya que pueden ayudar a restablecer el equilibrio. Cada día se descubren más implicaciones, pero, dada la complejidad de la respuesta al estrés de nuestro cuerpo, aún nos queda mucho que aprender sobre la eficacia general del CBD.

Afortunadamente, el CBD solo produce unos pocos posibles efectos secundarios, como cansancio, malestar estomacal, sequedad bucal y somnolencia. Estos síntomas parecen ser leves en el mejor de los casos, y además desaparecen rápido. La ausencia de toxicidad (el CBD no coloca) combinada con unos efectos secundarios mínimos y la influencia versátil del compuesto, lo convierten en un excedente candidato para programas de reducción del estrés.

Cómo dosificar el CBD para combatir el estrés

Ningún caso de estrés es igual que otro, y como resultado, no hay una recomendación fija para dosificar el aceite de CBD. Sin embargo, existen unas sencillas pautas que puedes seguir para encontrar la dosis que mejor se adapte a tus necesidades. Factores como el peso, el metabolismo o el método de consumo influyen en la potencia del CBD, y en la rapidez con la que surte efecto.

Los siguientes ejemplos señalan cómo influyen esos factores sobre la experiencia en general:

• Unas pocas gotas de aceite de CBD para una persona de 70kg pueden ayudar con el estrés durante varias horas, mientras que una persona de 100kg podría necesitar más para experimentar el mismo efecto.

• El aceite de CBD consumido por vía oral tarda hasta una hora en llegar al torrente sanguíneo, porque primero debe pasar a través del aparato digestivo. Si tienes delante una situación estresante, o sabes que el estrés puede durar varias horas, podría ser una opción adecuada.

• Si necesitas un alivio más rápido, poner unas gotas de aceite de CBD bajo la lengua (vía sublingual) acelera el comienzo. El efecto del CBD aparecerá en tan solo 15 minutos, pero tendrá una duración más corta. La clave está en ajustar tu experiencia con el CBD para adaptarla a tu estilo de vida.

Consejos sobre el consumo de aceite de CBD para combatir el estrés

El interés por el aceite de CBD para combatir el estrés es cada día mayor. Si crees que podrías beneficiarte, aquí tienes unos consejos prácticos para empezar:

• Utiliza una calculadora de dosis: si no sabes por dónde empezar, la calculadora de dosis de Cibdol te recomienda un punto de partida basándose en unos pocos detalles importantes.

• Empieza con poco y ve despacio: toma un aceite de baja concentración una o dos veces al día. Aumenta la dosis y la frecuencia poco a poco hasta encontrar el efecto deseado.

• Experimenta con diferentes productos: algunos productos de CBD podrían resultarte más efectivos que otros. No dudes en probar varios hasta que encuentres el que mejor se adapte a tu estilo de vida.

• Elige proveedores de confianza: Cibdol analiza su CBD de forma independiente. Esto no solo garantiza la pureza de todos los aceites de CBD, sino también la ausencia de aditivos, productos químicos nocivos y OGM.

• Haz un seguimiento de tu progreso: la forma más sencilla de hacer un seguimiento del consumo de CBD es llevar un diario de los miligramos consumidos. Anota también cuándo tomas CBD, para asegurarte de consumirlo en el momento adecuado.

FAQ

¿Ayuda el CBD con el estrés?
La investigación todavía se encuentra en sus etapas iniciales, pero los primeros resultados son prometedores. La ausencia de toxicidad del CBD significa que es apto para formar parte de una estrategia de reducción del estrés.
¿Con qué frecuencia puedo tomar CBD para el estrés?
Cada caso y síntomas de estrés son distintos, por lo que debes tomarlo con la frecuencia que más te convenga. Cíñete al mismo horario durante varios días para tener una base de referencia.
¿Qué concentración es mejor para mí?
Las concentraciones bajas de CBD también son efectivas. Si nunca has tomado aceite de CBD, empieza con una fórmula de baja concentración y comprueba cómo te sientes.
¿Puedo comprar aceite de CBD para el estrés de forma legal?
¡Sí! El aceite de CBD es legal en la mayoría de países del mundo, siempre que esté preparado siguiendo los estándares correctos. Cibdol analiza de forma independiente todos sus aceites de CBD para que cumplan con estos requisitos.
¿Cómo se toma el CBD?
La mayoría de la gente deposita unas cuantas gotas de aceite de CBD debajo de la lengua hasta tres veces al día. También puedes probar a vapear CBD y los comestibles de CBD para modificar tu experiencia de bienestar.
¿Qué producto necesito?
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