¿Se estresan las plantas?

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¿SE ESTRESAN LAS PLANTAS?

Hay dos formas de responder a esta pregunta: - la fácil y la correcta. La respuesta fácil es que sí. Pero para responder de forma correcta, hay que entender qué es el estrés.

La mayoría tenemos un conocimiento innato de este término. Últimamente, esta palabra ha adquirido un significado principalmente negativo, como trastorno agudo y crónico. Es cierto que mucha gente padece este tipo de estrés. El estrés crónico empeora más la condición, causando problemas mentales y de salud - es un círculo vicioso.

La verdadera naturaleza del estrés no tiene nada que ver con lo descrito anteriormente. Es simplemente una reacción biológica a las condiciones del entorno. Nos ayuda a combatir esas condiciones y, a menos que se convierta en crónico, es beneficioso.

Las plantas, al igual que los humanos, a menudo están expuestas a entornos menos que ideales. Su respuesta a un entorno estresante está muy evolucionada. A diferencia de nosotros, las plantas no pueden huir del estrés, por lo que están obligadas a combatirlo con todas sus fuerzas - y eso es lo que hacen.

Las plantas han desarrollado mecanismos de defensa contra herbívoros, hongos, sequías, y calor y frío extremos. Todas estas amenazas suscitan unas singulares respuestas hormonales que, a su vez, maximizan las probabilidades de que la planta sobreviva a la situación de estrés. Si detectas que tu planta está estresada - y determinas las causas del estrés - de forma oportuna, podrás ayudarla a combatir los factores estresantes y a reparar la situación.

CÓMO DETECTAR UNA PLANTA ESTRESADA

El marchitamiento es la respuesta más común ante el estrés. Las razones son muchas: insectos, patógenos, riego inadecuado, calor extremo, cambios bruscos del entorno...

La razón más común del marchitamiento es un riego inadecuado. Si ha llovido mucho, o has regado en exceso las plantas, deberás dejar de hacerlo hasta que se recuperen y se seque la tierra. En caso contrario, si no hay suficiente humedad en la tierra, las plantas también se marchitarán. Hay que comprobar que haya humedad suficiente - a la profundidad de las raíces, no sólo en la superficie.

Si vas a trasladar una planta del interior al exterior, es muy probable que reaccione a la luz del sol y al viento marchitándose. Esto se puede prevenir construyendo un pequeño refugio para facilitar la transición.

Las manchas blancas en hojas de plantas que se han trasladado al exterior, suelen indicar quemaduras del sol. Si es así, la mayor parte de las hojas blanqueadas serán las que estén más expuestas al sol. Aunque las plantas se recuperan de quemaduras leves, puedes evitar que se queme colocando la planta al sol de forma gradual, o construyendo un pequeño refugio.

Las zonas negras del follaje generalmente indican daños por heladas - si se da esta condición meteorológica. Estos daños estarán presentes en las hojas más expuestas. Si observas este fenómeno, espera a que mejore el tiempo y elimina las hojas dañadas. Las plantas suelen superar bien los daños por heladas.

El follaje fracturado está causado por condiciones climáticas adversas, como fuertes vientos o granizo. Aunque en su mayor parte es sólo un problema estético, en algunos casos puede reducir el potencial de la planta para luchar contra agentes patógenos. Poda las hojas dañadas para estar seguro.

El follaje descolorido suele estar causado por una falta de nutrientes. Con un fertilizante orgánico de liberación lenta se soluciona este tipo de deficiencia. Si la decoloración persiste, la capacidad de la planta para absorber nutrientes podría verse comprometida. Deberás comprobar que el pH del suelo sea el adecuado para tu planta - la mayoría necesitan un pH de entre seis y siete.

Los bordes secos de las hojas suelen ser consecuencia de una fertilización deficiente o vientos fuertes. Los fertilizantes se deben utilizar como indique su etiqueta y, si puedes, usa uno orgánico y de lenta liberación. En el caso de que el problema sea el viento, construye un refugio o protege a las plantas más delicadas plantándolas a sotavento de las más resistentes.

Un follaje quemado es señal de estrés químico. Podría estar causado por plaguicidas o por la orina de animales. Puedes intentar limpiar las hojas con agua, y recortar las que estén dañadas permanentemente.

QUÉ CAUSA ESTRÉS A UNA PLANTA DE MARIHUANA

El Estrés Hídrico está causado por una falta o un exceso de riego. En ambos casos, se observará marchitamiento.

El Estrés Nutricional está causado por un desequilibrio o una carencia general de nutrientes. Notarás que el follaje está descolorido o, en el peor de los casos, sufre un retraso en el crecimiento.

El pH de la Zona de las Raíces debe mantenerse de forma pertinente. Los requisitos de pH dependerán del tipo de cultivo. Un pH incorrecto hará que la planta obtenga nutrientes a un ritmo ineficiente. Los síntomas son los mismos que en el estrés nutricional. Aparte del pH, la salud de la raíz se puede ver afectada por variaciones en la temperatura del suelo. Si cultivas en el interior, asegúrate de que la tierra esté a temperatura ambiente.

Los Ciclos Irregulares de Luz de un cultivo interior de marihuana causan un rendimiento reducido y pueden provocar la manifestación de plantas hermafroditas. Asegúrate de respetar las 18+ horas de luz durante la etapa vegetativa y el ciclo de 12/12 durante la floración.

Los daños al Tejido de la planta pueden estar causados por condiciones ambientales extremas como el granizo o los vientos fuertes, o por la manipulación defectuosa de las plantas. En la mayoría de los casos, la planta lo superará y no será motivo de preocupación.

Las Condiciones Ambientales Extremas son malas para cualquier planta. Si cultivas en el interior, asegúrate de mantener una buena humedad, circulación del aire y temperatura. Si se produce un cambio brusco en el entorno, la planta reaccionará ralentizando su crecimiento, y al final rendirá menos.


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