Depresión: tipos, causas, síntomas y tratamiento

La depresión, que afecta a más de 250 millones de personas en todo el mundo, es un trastorno mental grave que puede hacer que incluso las tareas diarias más simples parezcan imposibles. Sigue leyendo para descubrir las causas y síntomas habituales de la depresión y cómo tratarla.

¿Qué es la depresión?

Los profesionales de la salud describen un caso general de depresión como sentimientos prolongados de pérdida, ira o tristeza. Aunque no es raro experimentar estos sentimientos de vez en cuando, si un estado de ánimo bajo comienza a afectar a las tareas cotidianas o los sentimientos persisten durante más de dos semanas, podría ser el comienzo de una depresión.

El trastorno del estado de ánimo afecta a millones de personas (incluidos los niños), y la depresión es más común entre las mujeres que los hombres. Los síntomas también varían, y no hay dos casos de depresión exactamente iguales. Se pueden experimentar síntomas agudos o sufrir la enfermedad durante varios años.

La buena noticia es que hay varias formas de controlar la depresión. Pero para encontrar el tratamiento más eficaz, primero hay que comprender los diferentes tipos de depresión, sus causas y sus síntomas.

Tipos de depresión

Los síntomas de la depresión varían de una persona a otra, no existen dos casos iguales. También hay diferencias entre los síntomas en hombres, mujeres y niños, pero en todas las personas afectadas, la mayoría de los casos de depresión se clasifican en los siguientes tipos:

Trastorno depresivo mayor

El trastorno depresivo mayor son sentimientos intensos de preocupación, angustia, falta de energía, pérdida de motivación o pensamientos suicidas (que generalmente duran dos semanas o más). El trastorno depresivo mayor es el tipo más común de depresión y no desaparece sin tratamiento o terapia.

Trastorno depresivo persistente (TDP)

Los síntomas del trastorno depresivo persistente (TDP) parecen más leves, pero la diferencia con el trastorno depresivo mayor es su naturaleza crónica. Mientras que otros tipos de depresión pueden variar en intensidad, el TDP consiste en sentimientos persistentes de desesperanza, baja autoestima y falta de motivación. La mayoría de los casos se diagnostican tras al menos dos años de síntomas.

Trastorno afectivo estacional (TAE)

En el trastorno afectivo estacional, lo que influye en los sentimientos de preocupación, ira y tristeza son las estaciones. Aunque el TAE generalmente desaparece en los meses de verano, es durante el invierno (con los días cortos y la falta de luz solar) cuando los síntomas empeoran.

Trastorno bipolar

El trastorno bipolar o la depresión maníaca es un cambio significativo en el estado de ánimo, que pasa de alto a bajo. La mayor parte del tratamiento del trastorno bipolar implica medicación, con la esperanza de equilibrar los cambios de humor. Aunque es posible sentirse bien durante una fase positiva, es durante las etapas negativas del trastorno bipolar cuando aparecen síntomas similares al trastorno depresivo mayor.

Causas de la depresión

Como sucede con cualquier condición que puede afectar a nuestro bienestar psicológico, la depresión puede manifestarse por diversas causas. Los factores que pueden aumentar la probabilidad de depresión incluyen los siguientes:

• Genética: los investigadores creen que los antecedentes familiares de depresión pueden aumentar la tasa de riesgo, aunque todavía no han identificado una mutación genética específica.

• Acontecimientos de la vida: la muerte o pérdida de un ser querido a menudo conduce a sentimientos intensos de tristeza que pueden convertirse en depresión.

• Género: aunque la razón sigue sin estar clara, las mujeres tienen el doble de probabilidades de ser diagnosticadas con depresión que los hombres. Puede ser el resultado de cambios en los niveles hormonales y experiencias de vida.

• Medicamentos: ciertos medicamentos recetados (corticosteroides) pueden desencadenar casos de depresión.

• Edad: la depresión es más probable cuanto más años tenemos, seguramente debido a los cambios en las circunstancias de vida (soledad o incapacidad física).

• Trauma o abuso: es común que la depresión ocurra después de casos de trauma o abuso. Los síntomas depresivos no siempre aparecen inmediatamente después del evento y pueden tardar años en manifestarse por completo.

• Abuso de sustancias: la depresión como resultado del abuso de sustancias es muy común. Hasta el 30% de los adictos a las drogas o al alcohol sufren trastorno depresivo mayor.

Síntomas de depresión

Aunque el rango, la gravedad y la duración de los síntomas varían según el tipo de depresión, existen varios síntomas comunes. Estos síntomas incluyen:

• Falta de motivación
• Preocupación o tristeza persistentes
• Mayor irritabilidad
• Pensamientos de suicidio
• Inquietud e insomnio
• Reducción del deseo sexual
• Capacidad cognitiva deteriorada
• Cambios de humor inexplicables

En la mayoría de los diagnósticos de depresión, los pacientes presentan varios síntomas en lugar de uno o dos. Y, en casos severos, la depresión puede comenzar a afectar al cuerpo físicamente, no solo mentalmente, causando:

• Baja tolerancia al dolor
• Dolor muscular
• Dolores de cabeza
• Problemas de visión

Depresión y ansiedad

Los síntomas de la depresión y la ansiedad pueden llegar a confundirse, pero son condiciones completamente diferentes, cada una con sus propias causas y tratamientos.

La explicación más simple es que la depresión es una enfermedad única con una serie de síntomas. Por otro lado, la ansiedad tiene más matices y suele usarse para describir un estado de ánimo o varios trastornos de ansiedad. Sin embargo, se estima que hasta la mitad de las personas con depresión también tienen ansiedad, y viceversa.

Si no se tratan, tanto la depresión como la ansiedad pueden afectar gravemente la calidad de vida, así que es vital hablar con un médico en caso de experimentar síntomas de cualquiera de las enfermedades. Aunque los sentimientos a veces son abrumadores, existen muchas técnicas para afrontarlos y programas de tratamiento para probar.

El impacto de la serotonina

La serotonina es un neuroquímico muy importante que sustenta muchos procesos biológicos, incluida la actuación como estabilizador del estado de ánimo. Mantener los niveles de serotonina equilibrados a través de la dieta y un estilo de vida saludable puede ayudar a que sintamos felicidad, tranquilidad y concentración, mientras que si los niveles son bajos pueden tener el efecto contrario. Pero tampoco es bueno tener demasiada serotonina, ya que una acumulación puede provocar el síndrome de serotonina.

A pesar del papel de la serotonina en el estado de ánimo, no sabemos mucho sobre la influencia de los neuroquímicos en la depresión o sobre cómo la manipulación de los niveles de serotonina podría tratar o controlar diferentes trastornos del estado de ánimo. Algunos estudios en animales sugieren que niveles más altos de serotonina podrían reducir o tratar la depresión, pero se necesita más investigación.

Cómo afrontar la depresión

Lidiar con la depresión es una batalla diaria, pero la buena noticia es que existen un montón de técnicas para afrontarla. Por supuesto, la opción más efectiva cambia en base a las circunstancias personales, pero es esencial probar varias formas hasta encontrar la más adecuada para cada persona.

Habla con otras personas

Puede que parezca un tópico, pero un problema compartido es un problema dividido, especialmente en trastornos del estado de ánimo como la depresión. Crear una red de personas con las que poder hablar ayuda a controlar los sentimientos de preocupación y soledad. Tampoco tiene que ser un profesional capacitado, así que no dudes en buscar apoyo en amigos, familiares u otras personas que sufren depresión.

Utiliza herramientas de productividad

La depresión hace que incluso las tareas diarias más simples parezcan un desafío. Sin embargo, en lugar de evitarlas, una de las estrategias más eficaces es afrontar estas tareas de frente. Hacer listas, poner fechas clave en un calendario o completar tareas poco a poco, son técnicas que pueden ayudar a reducir el impacto de la depresión.

Practica la reducción del estrés

El estrés es un famoso agente contribuyente de los síntomas de la depresión debido al impacto que tiene en la producción de cortisol. A corto plazo, el cortisol puede ayudar a tu cuerpo a lidiar con el impacto psicológico del estrés, pero con el tiempo, una acumulación puede dar lugar a la depresión.

Reducir los niveles de estrés es fundamental tanto para la prevención como para el manejo de la depresión, así que asegúrate de tomarte el tiempo necesario para encontrar las técnicas de reducción del estrés más adecuadas para ti.

Concéntrate en dormir bien

El sueño es fundamental para la recuperación física y mental, ya que da a nuestro cuerpo el tiempo que necesita para procesar los eventos del día. Por lo tanto, debes centrar tu atención en conseguir dormir bien, asegurándote de apagar los dispositivos electrónicos, usar iluminación tenue y hacer de la habitación una zona libre de trabajo. Una vez que hayas adquirido buenos hábitos, puedes aumentar o disminuir las horas de sueño en consecuencia.

Lleva una dieta equilibrada

La comida es el combustible de nuestro motor biológico, pero tu motor no durará mucho si consumes alimentos artificiales o procesados. Una dieta equilibrada y saludable da a tu cuerpo los recursos que necesita para lidiar con los síntomas físicos y mentales de la depresión. No será suficiente para abordar la enfermedad por uno mismo, pero mejorará significativamente la capacidad de enfrentarse a ella.

Tratamientos de la depresión

Es posible que los mecanismos de afrontamiento no traten la depresión por sí solos, así que es fundamental utilizar los métodos mencionados anteriormente junto con los programas de tratamiento aprobados médicamente.

Antidepresivos

El tratamiento estándar para la depresión son los antidepresivos. El tipo de medicamento más eficaz varía según el caso, pero es importante recordar que es posible que los antidepresivos no alivien los síntomas por sí solos.

Terapia de luz

La terapia de luz es más eficaz para las personas que padecen un trastorno afectivo estacional (TAE). Los períodos de luz blanca pueden ayudar a controlar los síntomas durante los meses de invierno, cuando falta la luz natural.

Terapia

Una opción frecuente para la depresión es la terapia, generalmente junto con otras opciones de tratamiento. Dado que la depresión puede ocurrir por un trauma emocional, tener un profesional capacitado con quien hablar ayuda a los pacientes a resolver la fuente de su preocupación y tristeza. Un terapeuta puede utilizar varias técnicas para abordar la depresión, ya que cada caso es único.

Cambios en el estilo de vida

A menudo, el tratamiento de la depresión se reduce a pequeños cambios en el estilo de vida. Para empezar, los médicos podrían recomendar ajustes de la vida diaria, que pueden incluir: beber menos alcohol, hacer ejercicio con regularidad, practicar la atención plena, suplementación y aprender a equilibrar el trabajo y la vida social.

¿Qué es el CBD?

El tratamiento de la depresión puede involucrar suplementación, para ayudar a corregir una carencia de compuestos en el cuerpo. Podrían ser vitaminas y minerales que faltan en la dieta habitual, pero también podrían incluirse suplementos naturales como la hierba de San Juan, ácidos grasos omega-3 y CBD.

El CBD, o como se conoce técnicamente, cannabidiol, proviene del cáñamo industrial. Después de una extracción cuidadosa, los fabricantes añaden el compuesto a varios aceites, cápsulas, comestibles, e-líquidos para vaporizar y cosméticos. Pero lo interesante del CBD, especialmente para alguien que sufre depresión, es su potencial para influir sobre mente y cuerpo.

La sustancia orgánica puede influir en los receptores que hay por todo el cuerpo humano. Los investigadores todavía no conocen el alcance total de esta interacción, pero los primeros estudios sugieren que el CBD podría afectar a partes del cerebro relacionadas con el estado de ánimo y nuestra respuesta al placer.

CBD y depresión: ¿qué dice la investigación?

La investigación sobre el impacto del CBD en la depresión aún se encuentra en fases preclínicas o de experimentación en animales. Aún así, los primeros indicios sugieren que el compuesto podría tener un impacto en la depresión porque podría ayudar a modular la respuesta de la serotonina del cuerpo. Teniendo esto en cuenta, vamos a echar un vistazo más de cerca a los posibles casos de uso de CBD para la depresión.

Posibles beneficios del CBD para la depresión

Un estudio clínico descubrió que el CBD podría afectar a "manifestaciones de ansiedad" debido a su modulación de los receptores de serotonina. Las pruebas sugieren que la serotonina baja podría contribuir a la aparición de la depresión, así que el estudio del manejo de este proceso interno es una vía que interesa mucho a los investigadores. El mecanismo de acción exacto sigue bajo investigación, pero en un modelo animal, la administración regular de CBD ayudó a equilibrar los niveles de serotonina, reduciendo la ansiedad asociada al dolor crónico.

También hay algunos estudios en humanos que parecen respaldar el potencial del CBD. Un experimento que imitaba la ansiedad inducida por hablar en público descubrió que, de nuevo, el consumo regular de CBD influía en los síntomas de los pacientes. A pesar de que tanto este estudio como el mencionado anteriormente se centran en la ansiedad y no en la depresión, las respuestas biológicas subyacentes son muy similares. Dada la superposición de síntomas, es probable que el CBD se aplique tanto a la ansiedad como a la depresión, pero hace falta más investigación.

¿Es seguro tomar CBD?

Uno de los beneficios más importantes del CBD para la depresión no es su influencia en el equilibrio del estado de ánimo, sino su falta de efectos secundarios significativos. Aunque los antidepresivos siguen siendo uno de los métodos de tratamiento más populares, no están exentos de una amplia gama de efectos secundarios adversos. Por otro lado, el CBD no tiene efectos psicotrópicos, parece tener efectos secundarios menores (en caso de tenerlos) y, según la Organización Mundial de la Salud, "suele tolerarse bien y presenta un buen perfil de seguridad".

El efecto secundario más importante del CBD a tener en cuenta es su interacción entre fármacos. Algunas pruebas sugieren que el CBD puede alterar el equilibrio de medicamentos recetados como los antidepresivos. Por lo tanto, si estás tomando o piensas tomar algún medicamento para la depresión, es altamente recomendable que consultes con un médico para comprender las implicaciones.

Cómo tomar CBD

A la hora de tomar CBD para la depresión, no hay una forma correcta o incorrecta de hacerlo. El CBD está disponible en varios formatos, y depende de cada persona decidir cómo incorporar el compuesto en la rutina diaria.

El aceite de CBD proporciona un alivio duradero si se consume por vía oral, mientras que las cápsulas de CBD son prácticas para tomarlas en el trabajo o fuera de casa. Incluso se puede probar una combinación de ambas formas para proporcionar un efecto duradero. De hecho, la única aplicación de CBD que no permitiría aprovechar sus efectos en este caso, sería la vía tópica. Esto se debe a que el CBD absorbido a través de la piel no influye en los sistemas internos, ya que no llega a la sangre.

Cómo dosificar CBD para la depresión

Una vez que descubras cómo incorporar el CBD a tu rutina diaria, lo siguiente a considerar es la dosis. De nuevo, no existe una dosis universal para la depresión porque los síntomas y las circunstancias de cada persona son diferentes. En la mayoría de los casos, es mejor empezar poco a poco, tomando unas gotas de aceite de CBD una o dos veces al día.

Después de varias semanas con la misma dosis, se puede probar con concentraciones más altas o aumentar la frecuencia en consecuencia. Es importante observar cómo nos hace sentir el CBD antes de probar productos más fuertes. Aun así, si necesitas consejo sobre cómo empezar, la calculadora de dosis de Cibdol proporciona una dosis inicial y un producto adecuado en función de algunas preguntas clave sobre el estilo de vida.

Independientemente de cómo decidas abordar la depresión, tienes que saber que no estás solo/a. Millones de personas viven con la enfermedad todos los días, lo que significa que hay muchas personas que puedan ayudarte a procesar los sentimientos y comprender por lo que estás pasando. Y si decides probar el CBD, podría resultar un apoyo muy valioso junto con los diferentes métodos que existen para afrontar y tratar la enfermedad.

Depresión y CBD: preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo tarda el aceite de CBD en actuar sobre la depresión?
La mayoría de las aplicaciones de aceite de CBD tardan hasta una hora en circular por el cuerpo, pero dada la complejidad de la depresión, es posible que el CBD tarde más en influir en los síntomas.
¿Puedo combinar CBD con antidepresivos?
El CBD podría interactuar con ciertos medicamentos recetados, alterando el tiempo que permanecen en el cuerpo. Si estás tomando antidepresivos, es mejor hablar con un médico sobre si el CBD es adecuado o no.
¿Es legal tomar aceite de CBD?
Para poder comprarlos y tomarlos de forma legal, los productos de CBD deben cumplir una serie de requisitos estrictos. Afortunadamente, todo el aceite de CBD Cibdol es analizado de forma independiente para garantizar que cumpla con los estándares legales.
¿Dónde puedo comprar aceite de CBD?
Cibdol ofrece una amplia gama de aceites, cápsulas, cosméticos y muchos más productos de CBD. Enviamos toda nuestra selección a cualquier parte Europa.
¿Qué producto necesito?
As Seen On: