Cómo incluir aceite de CBD y aceite de cáñamo al cocinar

El CBD es un cannabinoide extremadamente versátil que puede usarse de muchas formas distintas. A pesar de ello, algunos consumidores tienen dificultades para encontrar un método de administración que se adapte a sus preferencias y estilo de vida. Puede que el sabor del aceite de CBD crudo les resulte desagradable, o tal vez prefieran tener algo más en el estómago a la hora de dosificarse. Y a otras personas les cuesta recordar ir tomando el aceite a lo largo del día.

En cualquier caso, los consumidores pueden incluir el CBD en su rutina de forma fácil, práctica y natural añadiéndolo a la comida. Tanto el aceite de CBD, como el aceite de cáñamo, pueden añadirse a una gran variedad de platos ofreciendo resultados deliciosos y efectivos.

La diferencia entre el aceite de CBD y el aceite de cáñamo

Antes de profundizar en cómo usar estos aceites en la cocina, primero debemos examinar ambos tipos de aceite, qué son y en qué se diferencian.

El término “aceite de cáñamo” hace referencia al aceite derivado de las semillas de la planta de cáñamo. Dado que estas semillas no contienen cannabinoides, el aceite de cáñamo no contiene CBD, pero es rico en nutrientes importantes como ácidos grasos omega-3 y omega-6, proteínas y vitamina E. Tiene un fuerte sabor a nueces.

Por otro lado, el aceite de CBD es el aceite derivado de las flores de la planta de cáñamo. Este aceite es rico en cannabinoides, incluyendo el versátil CBD, como sugiere su nombre. El perfil de cannabinoides específico del aceite de CBD dependerá de la planta usada como materia prima, los métodos de producción y extracción, y otros factores.

El aceite de CBD suele ser más caro, ya que su proceso de creación es más laborioso; y generalmente está sujeto a un estándar de producción más elevado que el aceite de cáñamo. En cambio, el aceite de cáñamo tiende a ser más barato y, a pesar de ser muy nutritivo, no suele considerarse que tenga potencial terapéutico. Quienes quieran integrar ambos tipos de aceite en su dieta pueden comprarlos por separado, o comprar aceite de cáñamo con CBD, que contiene extracto de CBD usando aceite de cáñamo como portador.

Diferentes formas de incluir el aceite de CBD y aceite de cáñamo en las recetas

El aceite de CBD y el aceite de cáñamo pueden añadirse a la recetas de varias maneras. Estas son algunas opciones:

1. En batidos

Añadir CBD a los batidos es un gran modo de integrar este cannabinoide en una rutina diaria saludable. Los batidos suelen tener una textura y un sabor fuerte, que enmascara el CBD. Otra ventaja de este método es que no desperdicias CBD - una vez está en la batidora, no tiene por dónde escaparse. Esta es una técnica económica y de gran ayuda para quienes necesitan dosificar su CBD de forma precisa.

2. Como aceite para freír

No debes freír con aceite de CBD en absoluto. Al hacerlo, no solo estarías malgastando mucho aceite en el fondo de la sartén, sino que estarías desperdiciando el CBD contenido en el aceite: con el calor y la evaporación se perderían muchos valiosos cannabinoides. Este método solo debe usarse con aceite de cáñamo. Si quieres añadir CBD a un plato frito, puedes rociar un poco sobre el plato una vez cocinado.

Al cocinar con cualquier tipo de aceite, es importante tener en cuenta el punto de humeo. El punto de humeo de un aceite es la temperatura a partir de la cual las grasas saludables del aceite empiezan a descomponerse, y empiezan a formarse radicales libres. Calentar un aceite por encima de su punto de humeo es una forma infalible de anular las ventajas que ofrece para la salud, así que ten cuidado. El punto de humeo del aceite de cáñamo es de 165°C.

3. En ensaladas

Si estás preparando una ensalada, ¿por qué no añadir un poco de CBD a la mezcla? Incluir el CBD en las ensaladas es una gran opción, ya que evita el riesgo de la exposición al calor. Pero no olvides guardar un trozo de pan, o una hoja de lechuga seca, para poder rebañar el CBD restante del fondo del plato.

4. En productos horneados (pasteles, galletas…)

Cocinar al horno con CBD tiene sus ventajas y desventajas. Una de las ventajas es que no desperdicias el producto - todo el CBD acabará directamente en tu comida. Otra ventaja es que te permite medir las dosis de forma precisa: si tienes una bandeja con 16 brownies del mismo tamaño, y sabes exactamente cuánto CBD has añadido a la receta, puedes calcular con exactitud la cantidad de CBD que hay en cada brownie.

La principal desventaja de cocinar al horno es el calor. Al exponer el CBD al calor, corres el riesgo de perder un poco de producto, especialmente si la temperatura es superior a 170°C.

5 reglas de oro al cocinar con aceite de CBD

Como hemos visto, al cocinar con aceite de CBD hay algunos aspectos fundamentales a tener en cuenta. Estas son algunas reglas de oro para cocinar con aceite de CBD y aceite de cáñamo:

1. Usa aceites puros de productores de alta calidad.
2. Al freír en la cocina, limítate a usar aceite de cáñamo, y añade el CBD cuando el plato ya esté servido.
3. El CBD es ideal en ensaladas, batidos y otras delicias frías.
4. No tengas miedo de cocinar en el horno con CBD, pero intenta no superar los 170°C, ya que de lo contrario el CBD empezará a degradarse.
5. Empieza con dosis bajas, ya que puede ser difícil calcular la cantidad de CBD añadida a la receta.

Sin embargo, la regla más importante al cocinar con aceite de CBD es ir experimentado y descubrir qué funciona mejor para ti. Si no sabes por dónde empezar, puedes echar un vistazo a algunas de las recetas que ofrecemos en Cibdol. Sea cual sea la ruta culinaria escogida, ¡te deseamos la mejor de las suertes!

¿Qué producto necesito?